Física y Química
La finalidad de la enseñanza es preparar al alumnado para una adecuada inserción en la sociedad a través de los contenidos que forman parte de las diferentes materias que componen el currículo escolar. Estos contenidos deben ir destinados a adquirir conocimientos y a desarrollar actitudes y hábitos que garanticen una adecuada inserción.
El conocimiento de la Física y la Química resulta imprescindible para comprender el desarrollo social, económico y tecnológico en el que nos encontramos; así como para poder participar con criterios propios ante algunos de los grandes problemas que la sociedad tiene en la actualidad.
La Física y la Química, junto con el resto de las materias que componen el conocimiento científico, aparece hoy en día como imprescindible para una sociedad que no quiere ser analfabeta funcional, pues:
• Forma parte de la cultura general si por cultura entendemos, tal como señala el diccionario de la lengua Española, el conjunto de conocimientos científicos, históricos, literarios y artísticos.
• Proporciona las bases para comprender el desarrollo social, económico y tecnológico que caracteriza el momento actual que ha permitido al hombre alcanzar a lo largo del tiempo una mayor esperanza y calidad de vida.
• Proporciona un evidente enriquecimiento personal porque despierta y ayuda a la formación de un espíritu crítico.
• Es modeladora de valores sociales, precisamente por su propio carácter social.
• Proporciona las bases para entender la forma del trabajo científico. Es decir acerca al alumno a conocer y practicar la metodología científica.
• Permite a las personas intervenir con criterios propios en muchos de los grandes temas presentes en la sociedad actual: cambio climático, utilización de alimentos transgénicos, sostenibilidad energética, etc.
• Son la base de un gran número de salidas profesionales correspondientes tanto a los ciclos formativos como a estudios universitarios.
La Física y la Química son Ciencias experimentales cuyas prácticas de laboratorio son una parte esencial de las mismas ya que, además de ayudar a comprender los conceptos, permite acercar a los alumnos a la metodología científica cumpliendo parte de los objetivos generales marcados en el propio currículo de la etapa. La importancia de los trabajos prácticos, en esta materia, es reconocida por toda la comunidad científica y es un aspecto imprescindible para mejorar la calidad de la enseñanza de la Física y la Química.

